UNA HISTORIA IMPOSIBLE

 

Todo ocurrió hace un par de años, por motivos de trabajo, dedico mucho tiempo a temas relacionados con Internet, pero nunca había entrado en un chat, comencé a entrar en los chat para ver de que iba el asunto, básicamente para  ver como era éso que atraía tanto a la gente; conocía amigos que estaban realmente “enganchados” al tema, se pasaban horas todos los días incluyendo sábados y domingos “chateando”. Y me contaban unas cosas un tanto inverosímiles, que si “hablaban” con no sé quién de Francia, que hablaban con no sé quien de Barcelona, de Tarragona, de Teruel, de Costa Rica, de Ecuador.... que quedaban todos los días en esas citas virtuales para charlar un poco, ... en fin, una serie de cosas que a mi, un tío del mundo real, de los que necesitas ver los ojos de la persona con la que estás hablando para saber lo que te quieren decir de verdad, me sonaban un poco raras. No llegaba a entender esas tonterías del ciberespacio, del mundo real, del mundo virtual, y por supuesto, lo que no entendía (ni lo entenderé nunca) era lo del cibersexo, pero bueno, sigamos.

 

La sensación del primer día la recordaré perfectamente, me conecté una noche desde casa sobre las doce de la noche y alucinaba con todo, pero alucinaba para bien y para mal, pero al final pensé: “...qué tontería y qué perdida de tiempo....”, quien me iba a decir a mí la que se me venía encima. La mecánica de entrar en un chat es muy simple y sencilla, te conectas a un portal que tenga chat, dentro del canal de chat buscas una “habitación” que te mole, es decir, hay muchas “habitaciones” con nombres curiosos y tú entras a la que en ese momento te apetezca. Tienes habitaciones “de 25 a 35”, “separados”, “música”, “cibersexo”,..... en fin, según en que portal, puedes tener infinitos canales, resumiendo, para según como tengas el cuerpo ese día. Bueno, pues el primer problema era encontrar un “nick” (mote que te tienes que buscar para ser anónimo y que no te conozcan nada mas que los del chat). Yo ya con esto tuve algún problemilla y alguna duda, no podía poner mi nombre verdadero porque, viendo los otros nicks iba a quedar cutre, no podría llamarme “manoloortiz”, tendría que buscarme un nick que no fuera ni muy escandaloso (había alguno por ahí que se pasaban tres pueblos), ni muy mojigato, así que, después de muchas vueltas en el cerebro y mucho tiempo pensando, y como no soy muy creativo algunas veces, pues miré un teclado de música que tengo a diez centímetros de mi cara y leí en letras grandísimas KORG, y pensé que era un nick muy guay para un canal de música. Efectivamente, mi nick impactó, habría cerca de veinte personas conectadas, todos te saludaban muy cordialmente, y los nick, pues eso, de todo había, bueno, el caso es que la gente allí se contaban intimidades como si fueran amigos de toda la vida, hablaban de sus maridos, novios, hijos, amantes, equipos de fútbol, gustos musicales,..... como si fuera un grupo de amigos del mundo real tomando una copa en un bar..... pero desde su casa cada uno y en zapatillas (me imagino), gente de distintos puntos de España hablando, algunos se conocían de “kedadas” físicas en distintos sitios,.... todo un poco alucinante; el primer día recuerdo que yo no intervine demasiado tiempo en la conversación solo miraba alucinando y contestaba a los que me preguntaban algo, pero me quedó una sensación interior un poco mezcla de pérdida de tiempo y  de qué cosa tan curiosa.

Pasaron un par de semanas y me volví a conectar para preparar un informe a mi jefe de lo que pasaba en los chat, de qué iba la gente, qué se comentaba, y tal y tal, pero con fines puramente de trabajo y comerciales. Me volví  a meter al de “música” que me había conectado la vez anterior y, ante mi sorpresa, había algunos nicks que estaban de la vez anterior, algunos me saludaban como si me conocieran de toda la vida y me preguntaban que cómo me había ido y por mi trabajo, esa noche me dieron las tres de la madrugada y me fui soltando un poquito con algunos, e incluso con un par de ellos intercambié direcciones de correo electrónico para mandarnos información de nuestros trabajos que, curiosamente, tenían algo de relación, “MIKY” un chico de Barcelona y “TASK” una chica de Castellón. Me fui a la cama agotado, sin preparar el informe y pensando que ya me valía, haber perdido el tiempo de esa manera y con gente que no conocía de nada (exceptuando el chat) con la cantidad de compromisos del mundo real que no llegaba a ver ni a quedar con ellos en meses.

 

Mi trabajo se complicó, como siempre, estuve otro par de semanitas sin conectarme, pero sí envié algún correo con la información que había prometido a MIKY y a TASK, y ellos me respondieron dándome las gracias y enviándome alguna cosilla mas o menos interesante de música. Una noche a las doce de la noche, estaba con los técnicos, programadores y diseñadores de un portal musical de Internet que estábamos preparando (todos muy jóvenes, llenos de piercings y tatuajes) y estábamos sopesando la posibilidad de incorporar un modelo de chat para incorporar a nuestro portal, yo les dije:

 

-“.... algo como este chat al que yo me he conectado en alguna ocasión, mirad.... talytal.com.... chat de música….. pones tu nick.... el mío es KORG... entras y la gente habla aquí de música y de sus cosas....”

 

¡Sorpresa¡ TASK la chica de Castellón estaba conectada y me conoció.... se abrió una ventana de privado y me saludó:

 

TASK: Hola KORG, que tal?

KORG: Hola TASK, yo bien, muy liado de trabajo, ya sabes.

TASK: Gracias por las fotos y la información que me enviaste el otro día, me han molado y me han venido muy bien para el especial que estaba preparando.

KORG: Me alegro, yo estoy un poco liado ahora, estoy trabajando ahora mismo, si te parece te mando un email y quedamos para chatear otro día.

TASK: Vale, ¿te vas a Sevilla de viaje por fin? (Había escuchado en la radio que nos íbamos de concierto a Sevilla).

KORG: Si, la semana que viene, anímate, si vienes me mandas un email.

TASK: Vale.... a ver si nos vemos y charlamos un poco mas despacito.... ciao.

KORG: Adiós, ya nos veremos.

 

Yo me había olvidado por completo que estaba en el estudio de los diseñadores, ellos me miraban entre perplejos y atónitos, hasta que uno me dijo:

 

“... Pero tío, a mi me parece que te pasas todo el día pillao en los chat, ¿Como es posible? ¡Si estás todas las noches de copas, de fiestas y currando¡

 

Le expliqué que no era así, que había sido accidental, que si eso y lo otro, total que no creo que convenciera a los de los pendientes en las cejas de que era mi tercera sesión de chat... pero bueno, tampoco me importaba mucho.

 

Al día siguiente, mucho trabajo, pero en el coche, no hacía mas que darle vueltas a las cosas, lo curioso de las relaciones entre gente desconocida, lo increíble del chat,... pero llegó la noche y como loco, cancelé un par de compromisos que podía tener para cenar y me conecté al chat, y allí estaba TASK, ese día ya no recuerdo muy bien los detalles, pero llegamos a intimar un poquito mas, nos hablamos de nuestros gustos musicales que coincidían sorprendentemente en muchos puntos (soy un poco rarito para la música), ella tenía novio en Barcelona desde hacia mucho tiempo y estaban a punto de casarse, era casi diez años mas joven que yo, pero me transmitía una sensación muy especial mezcla de soledad, infelicidad, buen rollito,.... algo muy raro de explicar. Ese día entre risas y charlas nos dieron cerca de las cuatro de la madrugada con el ordenador. Teníamos que madrugar los dos al día siguiente para trabajar y nos despedimos en plan de amigos.

Se repitieron las citas casi a diario, incluyendo fines de semana que podíamos los dos quedar a chatear, hasta el punto que mis amigos pensaban que me había echado una novia y que no les quería decir nada y mi exmujer lo mismo, no se explicaban dónde me metía todas las noches que no me encontraban en mis sitios habituales.

 

Las charlas a diario entre TASK y yo eran cada vez mas intensas e íntimas en sentimientos, nos contábamos  nuestras respectivas vidas, trabajo, familia, aficiones, desengaños amorosos, y extrañamente coincidíamos en un montón de cosas, era como si TASK fuera la mujer de mi vida... ¡ Y la tenía que haber conocido en el chat ¡, y eso que habría pasado cerca de un mes de chatear casi a diario y no nos habíamos intercambiado teléfonos y por supuesto, no nos conocíamos físicamente. Pero había una química especial, muy especial, conectábamos plenamente en el ciberespacio. En no sé qué momento le di mi teléfono porque iba a venir un fin de semana a Madrid con su novio a ver un partido de fútbol o una actuación musical y por si necesitaban alguna cosa que me llamaran, ya que entonces la relación era muy intensa pero de muy buenos amigos sin mas. Nos cambiamos teléfonos pero ella dió el primer paso y me llamó a las dos de la madrugada y me dijo que si pensaba que no iba a ser valiente, yo la respondí que sí y cuatro tonterías, pero lo importante era precisamente eso, habíamos dado un paso en el mundo real, ¡hablar por teléfono¡, después de un mes de chatear casi todos los días. Yo creo que éso fue un poco el detonante de la locura tan bonita que siguió. A partir de la primera llamada siguieron unas cuantas  sesiones de chat cada vez mas intensas e íntimas contándonos nuestra vida de principio a fin, varias llamadas al día, y para colmo, la tontería de los mensajitos al teléfono móvil, resumiendo, como volver a los quince años después de todo lo que llevo vivido. Pero curiosamente los dos estábamos en la misma onda y vivíamos todo con la misma frescura y vitalidad, con las mismas ganas de pasarlo bien, de vivir momentos de amor en plano místico, de arrebatamiento, de llamarnos el uno al otro, pero sabiendo que estábamos siendo protagonistas de una historia imposible por nuestras vidas diferentes y nuestros compromisos en el mundo real. Cuando hablábamos/chateábamos los dos no queríamos complicarnos la vida, tampoco queríamos una aventura sin importancia, que hubiera sido lo mejor, y llegó un momento en que yo personalmente no podía mas, la tenía que conocer fisicamente y un jueves de principios de diciembre me fuí a verla a Castellón.

 

El camino fue de película, pensando en como sería élla, alta, baja, ...pero en el fondo una sensación extraña me invadía... no me quería crear expectativas, de hecho, no llevaba una idea preconcebida de su físico, solamente me importaba ponerle una cara y un cuerpo a esa voz y a ese sentimiento especial que había nacido en mí sin darme cuenta.

Cuando llegué a Castellón, hablé con ella por teléfono y quedamos en un bar cercano al hotel donde me alojaba, como tenía tiempo hasta que TASK  terminara de trabajar, me dí una vuelta por los alrededores. Mi cabeza iba echa un lío y confundida de sentimientos y sensaciones a ratos pensaba en qué demonios hacía allí, me había pegado un palizón de kilometros de narices, y todo para ver a una chica que no conocía fisicamente, que tenía novio, y que no quería complicaciones añadidas de vida,.... pero por otro lado sentía una mezcla de curiosidad y estaba ansioso por conocer en el mundo real a esa persona que había hecho despertar en mí (aunque yo todavía no lo sabia realmente) sentimientos que hacía mucho que tenía dormidos. En una hora de paseo creo que me recorrí la ciudad de un extremo a otro varias veces, y cuando llego la hora señalada, los nervios me comían, no creo que ni con mi primera cita con una chica cuando tenía catorce años estuviera tan alterado. Veía gente entrando y saliendo del bar y pensaba: “¿¿¿Y si no me gusta????.... ¿¿¿Y si no le gusto???, pero las señales me decían que valía la pena esperar y no salir corriendo. Había mucha gente en la puerta del bar, así que decidí llamarla para identificarla y guiarnos el uno hacia el otro, me dijo que estaba muy cerca y así fue la primera vez que la ví, avanzando hacia mí con el móvil en la mano y hablándonos como tantas otras veces,.... pero esta vez nos mirabamos a los ojos, y puedo prometer que durante un buen rato no la miré nada mas que a los ojos, cruzamos cuatro palabras torpes, nos pusimos colorados como adolescentes, algunas risitas, comentarios triviales acerca del tiempo y del viaje, pero no importó nada mas, ¡YA NOS CONOCIAMOS¡. Tomamos unas cervezas antes de ir a cenar, charlamos como amigos con esa insistente y extraña sensación de conocernos por dentro demasiado bien y que ahora nos tocaba ajustar ese conocimiento del mundo virtual a nuestros cuerpos y al mundo real, pero no fue excesivamente violento, al principio como adolescentes en plena edad de pavo, pero pronto se fueron diluyendo las barreras iniciales y a la hora de la cena estabamos hablando como dos viejos amigos, de nuestra vida, de nuestras cosas, de su novio para casarse, de mi ex, de mi trabajo, del suyo, del amor, de los desamores, y los dos coincidimos en que realmente solo buscábamos amigos y lo que menos nos interesaba eran complicaciones de vida en este momento. Estuvimos cenando en un restaurante italiano muy coqueto y tomamos copas en un par de sitios, élla saludando y presentándome a un montón de amigos que se iba encontrando por los sitios y yo aguantando un poco el tirón y pensando cada vez mas en qué hacía allí, pero bueno, su compañía física me resultaba muy gratificante. A las 5 de la madrugada decidimos que era hora de retirarse, porque entre que al día siguiente teníamos que madrugar los dos, yo para volver a Madrid (me había escapado literalmente del trabajo y al día siguiente tenía un lío importante) y ella tenía que madrugar para ir a trabajar. Resultó que vivía cerca del hotel donde yo tenía la habitación, tan cerca como que la casa de sus padres estaba al otro lado de la calle del Hotel, así que me acompañó hasta la puerta,..... antes que nadie se imagine nada raro, los dueños del Hotel y los recepcionistas eran amigos de sus padres, para que no haya lugar a dudas.... en el camino de vuelta íbamos charlando tan amigablemente, pero estábamos en esa fase que la química puede mas que el sentido común, esa fase en que la boca dice lo que el cerebro dicta, pero los ojos dicen lo que el corazón siente, resumiendo, llegó un momento de intensidad de miradas y sentimientos que en la puerta de una Iglesia antigua (curiosamente recuerdo perfectamente el lugar y el momento como si fuera ayer) no pudimos mas, el sentido común desapareció y nos dimos nuestro primer beso. Sencillamente indescriptible, un beso hecho solamente de sentimientos, un beso especial, un beso de película, un beso de esos que te revuelven por dentro y por fuera, un beso de esos que se dan pocos en la vida, ese beso lo recordaré siempre, realmente recuerdo con añoranza solamente tres besos, el primero que di cuando tenía catorce años, otro que prefiero olvidar y el de una noche de diciembre a las cinco de la madrugada, con un frío que pelaba en la puerta de una Iglesia del Divino Salvador (o algo así), antes y después ha habido muchos besos y muchas chicas (he tenido épocas muy revueltas de mi vida), pero ese beso fue muy especial, y solamente alguien que lo haya sentido puede entender de lo que estoy hablando. En fin, sigamos, nos despedimos con otro beso en la puerta del hotel y ella cruzó hasta su casa.... ¡Que oportunidad perdisteis¡ estaréis pensando algunos, pues sí... pero en ese momento os puedo prometer que me sentía de los tíos mas felices de la tierra. Nada mas entrar por la puerta de la habitación, comenzó la batería de llamadas y mensajitos hasta las 7 de la madrugada contándonos cosas y diciéndonos lo que nos habíamos perdido por tímidos y mojigatos, pero coincidimos los dos en que había sido una noche muy especial y que, sorprendentemente, no había faltado nada. A la mañana siguiente se vino a desayunar conmigo a la cafetería del hotel, se produjo una situación graciosa al desayunar juntos, algún camarero (que la conocía) y algún recepcionista, a pesar de verla entrar desde la calle y a mi bajar por el ascensor, no tenían muy claro lo que allí había pasado realmente. Mas risas con la situación, mas mosqueo de los que nos rodeaban, mas desvinculación del mundo real de los dos. Nos despedimos con un beso de amigos y quedamos en que ya nos llamaríamos.

 

Todo el viaje me lo pasé alucinando y pensando en la situación. Físicamente TASK no era un bombón, es mas, muy normalita, de las chicas que te encuentras en un bar tomando copas y sería de las última que entrarías para ligar, pero tenía algo cautivador, su mirada, su forma de reir, de ver las cosas, no sé; algo tenía que la hacía muy especial. Mientras conducía no hacía mas que pensar en aquella canción de Joaquín Sabina que dice algo parecido a:

 

“Huyendo del frío busqué en las rebajas de Enero

y encontré una morena bajita que no estaba mal...”

 

Llevaría un par de horas de viaje cuando empezaron las llamadas por teléfono y mensajes cargados de romanticismo y sentimiento, la chispa estba a punto de saltar y de encender una bomba de relojería.

 

Llegué a Madrid, rutina de mucho trabajo, muchos líos, stress, y yo no hacía mas que esperar la hora de la noche para conectarme al chat y charlar con mi “amante virtual” que ya tenía cara, a ella le pasaba lo mismo, no salíamos por las noches con amigos ni nadie, nos pegabamos sesiones de chat hasta las cuatro de la madrugada todos los días, y sentíamos que nos faltaba algo, los cuatrocientos kilómetros había días que parecían cuatro mil y otros que nos parecían cuarenta los kilometros que nos separaban. No resistíamos mas y quedamos en vernos otra vez a la semana siguiente para charlar y hablar del tema que ya había nacido pero que era imposible por nuestras circunstancias externas. Otra escapada del trabajo con una excusa peregrina y nuevo viajecito a Castellón, mismo hotel, misma hora, una semana después, cuando nos vimos lo que se reflejaba en nuestros ojos volvía a contradecir lo que nuestro cerebro nos hacía decir, pero decidimos comportarnos un  poquito y guardar las formas, dimos una vuelta en coche por los alrededores, por unos pueblos cercanos tomando cervezas y tapas, llegamos a un pueblo muy bonito, subimos por un camino de la ladera de una montaña plagada de chalets y casas de campo a ver la luna y las estrellas, los besos que empezamos a darnos presagiaban que la noche iba a ser muy especial, y TASK en un momento, y como siempre, me sorprendió y me dijo al oido:

 

Tengo las llaves de esa casita que hay un poco mas abajo, es de mis padres y ahora mismo la tenemos solo para nosotros.

 

La naturaleza, la química y el amor son mas sabios que los humanos, así que pasó lo que tenía que pasar, una noche que no se puede contar, llena de sentimientos, amor, placer, descontrol,.... y todo de la forma mas natural del mundo, con TASK no sé qué me pasaba que todas las situaciones parecían normales y naturales, hasta los momentos mas raritos me los hacía vivir como si fuera lo mas normal y natural del mundo. Otra prueba superada... y con nota, también en la cama nos compenetrábamos y comprendíamos como si nos conociéramos de toda la vida, una noche incomparable de todo.

 

Volví al hotel justo a la hora de recoger mis cosas y salir de viaje, los recepcionistas me miraban con una cara rara, entre la felicidad que emanaba y las ojeras de la noche sin dormir debía tener una pinta un poco extraña. TASK subió a casa de sus padres a por una cosa y bajo al ratito para desayunar juntos. Cuando nos despedimos ocurrió otro de los momentos estelares de nuestra relación, lo que dimos en llamar “señales” que nos empujaban a unirnos. Yo había preparado un cd en mi ordenador sin avisarla para darle una sorpresa, con un montón de canciones rebuscadas y sacadas de aquí y de allí (tengo un monton de discos en casa), una recopilación con catorce temas de lo mas variopinto y sin que tuviera nada que ver uno con otro, un popurrí inverosímil de nombres, títulos y estilos. Cuando vino a desayunar se lo dí:

 

Toma TASK, que te he preparado un cd con estas canciones que son muy especiales para mí y que me gustan especialmente.

 

La sorpresa fue que TASK sacó una cinta de casette de su bolsillo y me dijo:

 

Yo también te he preparado una cinta para sorprenderte con canciones especiales mías.

 

Esto no hubiera pasado de un detalle curioso si no fuera porque de los catorce temas de mi cd, ella había incluido, en la cinta que me habia preparado, DIEZ TITULOS idénticos a los míos, nos miramos y las señales se encendieron mas todavía. Casi no podíamos articular palabra, solo nos mirábamos. Los títulos coincidían hasta casi en el orden y eran muy raritos y rebuscados. Despedida romántica y viaje de vuelta.

 

Se nos cruzaron de por medio las Navidades, las respectivas familias, los respectivos compromisos del mundo real, las conversaciones seguían en cantidad e intensidad, los mensajitos, las felicitaciones especiales, los momentos intensos a través del chat y de las llamadas.... y todos los días nos decíamos por lo menos una vez que estabamos montando una película de una historia imposible e inviable por nuestras respectivas circunstancias.... y todos los días acababamos diciendo que nos estabamos empezando a querer demasiado.

 

Destinaron a su novio a Madrid, ella empezó a venir casi todos los fines de semana, pero solamente nos podíamos ver cuando ella se podía escapar, pero como TASK es tan especial, yo notaba que cada vez que nos volvíamos a ver parte de ella se moría por que la estrechara en mis brazos, pero otra parte se moría porque sencillamente, no le gustaba mentir y tenía que montar unas historias impresionantes para sacar ratitos o ratazos para vernos y contar mentiras (se la nota enseguida y miente muy mal) tema que le producía un mal rollo impresionante.

 

Tuvimos algún otro encuentro físico amoroso de noches completas, cenas y comidas esporádicas, charlas diarias, y a la vuelta de una comida de un Día de los Enamorados en un sitio especial (pienso que es ella la que hace especiales los sitios y los momentos), me dijo que había pensado venirse a Madrid a terminar la carrera a casa de unos parientes, su novio también estaba en Madrid. En ningún momento de nuestra relación nos planteamos romper compromisos, porque no queríamos hacer daño a terceras personas, era nuestra película y sabíamos que algún dia se acabaría. Si toda nuestra relación se había guiado por señales que nos llevaban por el camino del mundo virtual, lejos del mundo real, en el momento que me dijo que se venía a Madrid a vivir tuve una visión apocalíptica, supe con total certeza que en el momento que se instalara aquí la perdería.

 

Y jodidamente acerté. Cuando vino, se instaló, pasaron unos meses y el puto mundo real nos fue venciendo en la batalla que manteníamos contra él; la rutina el poder vernos casi menos que antes, los malos ratos que pasaba cada vez que tenía que mentir para verme, nuestras historias respectivas, hicieron que nos distanciáramos poco a poco hasta que las chispas y la magia se fueron extinguiendo. Yo me centré en el trabajo para curarme la herida y ella en sus estudios y su novio de toda la vida a preparar su mas o menos cercana boda.

 

Charlamos de vez en cuando, comemos alguna vez y los dos nos miramos a los ojos intentando encontrar el uno en los del otro la chispa y la magia que hacía que nos potenciaramos mutuamente y que nos hacía vivir en una nube... pero sencillamente aquel momento fue muy especial, fue nuestro momento en el mundo virtual, y esta historia no podía ser en el mundo real.

 

Ahora entiendo perfectamente esa frase de Antonio Gala que dice

 

“... En muchas ocasiones es peor encontrar el amor de tu vida que perderlo..”

 

Que razón tiene, la teoría de los “destiempos” que rige muchas vidas, es decir, no llegar en el momento adecuado a los sitios es llegar a destiempo a algún sitio, conocer a “destiempo” a alguien.... pues eso, lo que me pasó a mí con TASK.

 

Porque ahora que ya ha pasado algo de tiempo, que he salido con algunas chicas mas entre medias, sigo estando convencido que TASK era la mujer de mi vida, no eramos complementarios... eramos iguales, nos potenciabamos el uno al otro, iguales en los gustos musicales, en salir de copas, en “enamorarnos” de una hoja de un arbol, en sentir la intensidad de las pequeñas cosas, iguales en ganas de vivir la vida y conocer cosas nuevas.... en fin, que era la mujer de mi vida y el puto mundo real me obligó a dejarla irse.... (por ahora).

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