![]() El Búfalo Cafre Cuando entra en el lodazal, para chapotear y revolcarse, se asemeja bastante a un toro robusto, a pesar de sus dos enormes cuernos ( casi dos metros de largo de una punta a la otra). La semejanza se acentúa en determinados hábitos. Aun chorreando lodo, el búfalo irá a pastar tranquilamente en las sabanas. Luego, se dedicará a rumiar con el resto de la manada. A pesar de es aparente mansedumbre, el búfalo cafre es un animal feroz cuando lo provocan y es capaz de derrotar a cualquier fiera hábitat. No es fácil cazarlo ni tampoco arrimársele: el búfalo tiene mala visión, pero en compensación percibe con suma agudeza los sonidos y olores. Su denominación de cafre significa natural de cafrería, región sudafricana en la que el animal es muy común; este nombre lo distingue de otras especies de búfalos. En cada manada, el macho más bravío ejerce la jefatura de la misma. Cuando el jefe muere la manada se desorienta y se dispersa. Cada ejemplar va a incorporarse finalmente a otra manada donde deberá acatar a un nuevo jefe. |